EL AISLAMIENTO TÉRMICO EN LA REHABILITACIÓN DE UNA VIVIENDA

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La rehabilitación de una vivienda tiene un impacto directo en el aumento de la vida útil de una casa. Además, sus reformas proporcionarán un mayor confort.
 
Por tanto, si estás pensando en reformar tu domicilio habitual, o bien aquella casa que tienes en el campo, pueblo o playa como segunda residencia, deberás tener en cuenta una serie de factores, ya que no es lo mismo reformar una vivienda antigua que una con menos años.
 
En primer lugar, se debe examinar su estado. De esta manera, podremos saber si tanto las estructuras como las diferentes instalaciones de la vivienda se encuentran bien conservadas.
En esta ocasión, nos centraremos en el aislamiento térmico, ya que más allá del perfecto estado de las estructuras, se trata de uno de los primeros pasos si queremos gozar de un hogar más sostenible y eficiente a la hora de ahorrar en energía.
 
 
Envolvente Térmica del Edificio o Vivienda
Cuando hablamos de la envolvente térmica de un edificio o vivienda, nos referimos a la piel que lo protege de la temperatura, aire y/o humedad procedentes del exterior con el fin de mejorar la calidad de vida de sus residentes. Por lo tanto, se trata de una envolvente que sirve de aislamiento térmico, e incluso acústico, si fuera necesario.
 
Esta envolvente, además de respetar el medio ambiente, nos ayudará a reducir nuestra factura de la luz.
 
Veamos pues, cuáles son tres de los aspectos fundamentales que debemos considerar para conseguir un buen aislamiento.
 
Mejora del Aislamiento Térmico (paredes, suelos y techos)
Disponer de un buen aislamiento térmico en nuestra vivienda puede generarnos un ahorro de hasta un 60% en costes energéticos. Además, si lo miramos desde una perspectiva más sostenible, el ahorro de energía puede llegar a alcanzar unos 16 millones de toneladas de gas de combustión al año.
 
Cabe destacar que también puede contribuir al aislamiento acústico de las distintas habitaciones.
 
Ahora bien, para llevar a cabo el aislamiento, lo mejor es que utilicemos materiales aislantes que sean sostenibles como pueden ser la lana mineral, la fibra de madera o la espuma rígida mineral, entre otros.
 
En caso de que los techos de la casa sean muy altos, también sería recomendable bajarlos para evitar gastar más energía de la necesaria a la hora de calentar o refrigerar el interior de la vivienda. 
 
Así mismo, si optásemos por bajar los techos, podríamos aprovechar para realizar también un aislamiento acústico de nuestro hogar, evitando así los posibles ruidos de la planta superior.
 
Sustitución de Ventanas
Sustituir las ventanas si éstas generan muchas pérdidas permitiendo el paso de las temperaturas del exterior, será otra de nuestras prioridades cuando vayamos a reformar nuestra casa.
 
El doble acristalamiento con una cámara de aire de por lo menos 10 mm, es sin duda la mejor opción para conseguir un mayor aislamiento tanto térmico como acústico.
 
Además, es mejor que escojamos aquellas de hoja batiente u oscilobatiente, pues son más herméticas que las hojas de ventanas correderas, así como que sean de madera, aluminio o PVC. Por supuesto, no debemos olvidarnos de asegurar igualmente los marcos para que no se produzcan pérdidas de calor durante los meses más fríos.
 
Pinturas Ecológicas
Las pinturas ecológicas cuidan tanto de nuestra salud como del medio ambiente, puesto que son más respetuosas con el mismo. Sin embargo, las pinturas plásticas impiden la transpiración de las paredes liberando una serie de sustancias nocivas al aire que son perjudiciales para la salud.
 
Por eso, en los últimos años han ido surgiendo otras alternativas de tipo sostenible, como es el caso de las pinturas ecológicas, ya que como decíamos, respetan nuestro entorno y nuestra propia salud.
 
Algunos Ejemplos:
- Pinturas de Cal: Son impermeables y poseen una capacidad fungicida y antiséptica.
- Pinturas de Silicato: Este tipo de pinturas tienen una gran durabilidad y son resistentes a los rayos UV. Además, al igual que las de cal, también poseen propiedades antibacterianas, desinfectantes y fungicidas.
- Pinturas de Arcilla: Estas pinturas son naturales, fáciles de usar, y, debido a su baja resistencia al agua, están indicadas principalmente para interiores.
- Pinturas de Vegetales: Estas últimas proceden de materias primas de origen orgánico y mineral como pueden ser las hojas, aceites, plantas o corteza de los árboles, etc. Por su composición, también se suelen indicar para interiores.
 
En artículos posteriores hablaremos sobre los diferentes tipos de instalaciones que debemos revisar en la reforma de una vivienda (fontanería, electricidad, calefacción, etc.), así como de los diferentes tipos de energías renovables que podemos encontrar en el mercado en base a nuestras necesidades.